La Biblioteca Palafoxiana a través de la mirada de dos artífices poblanos

Elvia Acosta Zamora

En este texto se trata la importancia de las estampas novohispanas, como fuente primaria en diversas expresiones artísticas como la pintura, arquitectura y la escultura, en general; y, en particular, las estampas que plasman la imagen de la Biblioteca Palafoxiana, y que se conservan en la misma. Se pretende poner sobre la mesa la relevancia de las imágenes como medio de la transmisión y comprensión de las ideas, prácticas sociales y cotidianas, modestamente reflejadas en una estampa, pero que son complemento de las interpretaciones de las sociedades novohispanas.

A manera de contexto, hay que mencionar que uno de los repositorios antiguos donde se encuentra parte de la memoria visual en nuestro país es la Biblioteca Palafoxiana, fundada por el obispo Juan de Palafox y Mendoza (1646), como parte de su proyecto religioso y cultural emprendido en su amada diócesis Puebla de los Ángeles. En el repositorio de la Biblioteca Palafoxiana se conservan grabados que ilustran y complementan los textos de los libros, tanto religiosos como científicos, literarios, filosóficos y artísticos. En menor cantidad se encuentran las estampas sueltas que en su mayoría fueron obtenidas por encargo o compra en diferentes talleres tipográficos de Puebla.

Entre las estampas poblanas que destacan por su calidad se encuentran los grabados realizados por José de Nava, entre 1768 y 1806. Estas imágenes se pueden clasificar de acuerdo a su función, aquellas que sirvieron para ilustrar o decorar un libro, las de divulgación masiva, como las estampas devocionales y aquellas de carácter, religioso o secular, que tuvieron como finalidad dejar un testimonio de un acontecimiento relevante. Es así que, a través de dos estampas calcográficas realizadas por los mejores artífices poblanos de su momento, se tienen testigos de la transformación de la Biblioteca Palafoxiana.

Esta reproducción de la Biblioteca Palafoxiana es el resultado de los festejos de la reinauguración de la librería, en 1773. Fue un acontecimiento que el eminente obispo Fabián y Fuero mandó a perpetuar a través de los dibujos tallados en cobre para reflejar la estructura arquitectónica; así como las actividades cotidianas realizadas dentro del recinto. Los diseños y grabados fueron realizados por los excelentes artistas poblanos más importantes del siglo xviii, Miguel Jerónimo de Zendejas y José de Nava. Los grabados representan la perspectiva del interior del recinto y llevan por inscripción: Mapa de la Suntuosa Biblioteca del Insigne Seminario Palafoxiano de la Puebla de los Ángeles, Erigida a Beneficio Común. Año de 1773.

El enriquecimiento y embellecimiento de la Biblioteca Palafoxiana significó un acontecimiento de gran relevancia durante la administración diocesana del obispo Fabián y Fuero. La imagen nueva de la librería fue, en gran parte, el resultado del reconocimiento y continuidad cultural hacía su antecesor Juan de Palafox y Mendoza; así como de la necesidad de ampliar el espacio para la incorporación de nuevas obras, tanto la donación de la librería personal del obispo Fabián y Fuero, en 1771, como de la adquisición de obras publicadas bajo el contexto del movimiento cultural e intelectual europeo conocido como la Ilustración. Además que una parte de la colección de libros del Colegio del Espíritu Santo se sumaron al corpus bibliográfico palafoxiano, tras la salida de los religiosos a mediados del siglo xviii.

“…Estando en el Palacio Episcopal de ella, ante mi el escribano y testigos el Ilmo. Señor Fabian y Fuero … haze gracia y donación, puras mera, perfecta e irrevocable, por contrato entre vivos conforme a (derecho) a los Pontificios y Reales Colegios de San Pedro y San Juan de esta dicha (ciudad) de todos los libros que al presente tiene, y que posee su señoria (Iustrisima), y los demás que en lo succesivo pueda adquirir, y que se hallaren a el tiempo de su fallecimiento en la sala de su estudio, y demás partes de su residencia, sin reservación de alguno de ellos, para que inmediatamente a (dicho) fallecimiento se pasen , y coloquen a la librería de los nominados colegios, en donde quiere y es du deliberada voluntad que perpetuamente existan para el uso y estudio común de ellos.”

Para Rosa María Fernández de Zamora la Palafoxiana es una muestra de las bibliotecas modernistas que menciona Gabriel Naudé, en torno a la función social de las bibliotecas públicas en el siglo xvii. Concepto que se puede apreciar con las representaciones más tempranas del recinto a través de sus grabados. Estantería adosada a las paredes, sin libros encadenados, pero con la protección de la tela metálica para los libros ordenados por determinadas materias.

El trabajo artístico de José de Nava y Miguel Jerónimo Zendejas está conformado por dos estampas: la perspectiva frontal del interior del recinto y la perspectiva de la entrada principal. En la primera, destaca el magnífico el retablo de la Virgen de Trapani el cual, estaba destinado para los actos de contemplación; sin descartar la posibilidad de que se hayan realizado celebraciones litúrgicas. De acuerdo con la información obtenida por Fuentes Aguilar, el retablo está conformado, en sentido horizontal ascendente por la predela o banco, un cuerpo y el remate. Referencias que serán utilizadas para hacer una comparación con los elementos visuales que presentan las estampas calcográficas de José de Nava.

En la estampa se aprecia como parte de la predela, el nicho donde se encuentra el cordero de los siete sellos, rodeado por tres columnas dóricas. El cuerpo central se encuentra adosado por cuatro columnas corintias en las cuales poco se distinguen las formas estriadas y exentas; acompañadas de manera simulada, los roleos y las rocallas que forman la parte baja de la columna. El remate, visto a través de la estampa calcográfica, presenta varias distorsiones de los elementos decorativos que acompañan la obra pictórica de santo Tomás de Aquino. Con dificultad se distinguen algunos elementos como la filacteria y el birrete doctoral del Doctor Angélico. En la parte superior se encuentra la escultura del Espíritu Santo rodeado por el esplendor de sus siete sagrados dones; sobre este una filacteria, que actualmente se halla debajo de la escultura.

En cuanto a la explicación del retablo, en sentido vertical, está conformado por la calle central donde se encuentra la Virgen de Trapani quien sostiene en sus brazos al niño Jesús, y que representa “el dogma de la maternidad Divina de María y el icono de la Encarnación”. Se trata de una representación de la escultura mariana del gótico francés, que se encuentra de pie sobre un taburete. En ambas imágenes comparativas, estampa y la descripción real del retablo, se encuentra la filacteria, aunque en la estampa carece de legibilidad, se trata de una frase en latín que hace alusión a la letanía lauretana al referirse como: “María trono de la sabiduría”; es decir, en la madre de Dios se encuentra depositado el conocimiento humano y divino, representado por el hijo de Dios. En la parte superior se encuentra la imagen de santo Tomas de Aquino, realizado por Luis Díaz de la Rosa, en 1773, acompañado de molduras mixtilíneas que escasamente se perciben en las estampas de Nava, así como la filacteria que a la letra dice “Thomas Sapientiae Doctor”, que significa: “Tomás doctor de sabiduría”. La devoción hacia santo Tomás no sólo representa la relevancia de su papel filosófico en la doctrina cristiana; sino una referencia sobre la formación tomista del obispo Fabián y Fuero. Por último se visualiza a la representación del Espíritu Santo, en forma de paloma.

La lectura del retablo en términos generales nos remite a la contemplación en un espacio dedicado a reguardar el conocimiento humano y divino que es transmitido por los hombres inspirados por el Espíritu Santo.

Las estampas realizadas por Miguel Jerónimo de Zendejas y José de Nava nos permiten tener diferentes perspectivas de la Biblioteca Palafoxiana en el siglo xviii. El ejercicio comparativo de cada elemento que conformó a la librería indica no solo la maestría del trabajo realizado por los artífices poblanos, sino los diferentes aspectos de la vida interna de la librería.

Cierto es que algunas observaciones generadas en las presentes líneas requieren de estudios profundos; sin embargo, ello no impide que se realice un primer ejercicio comparativo con la intención de reconocer la importancia de una fuente de información visual. Los resultados pueden ser complementados con fuentes bibliográficas y documentales. El caso de la reproducción de la estantería es tan minuciosa que podemos darnos cuenta de detalles que a simple vista pasan inadvertidos. Por ejemplo, los remates del segundo nivel que presenta la imagen podrían tratarse de los mismos que se encuentran actualmente en el tercer nivel. Elemento decorativo que hace perfecta armonía con el resto de la estantería que fue colocada en el siglo xix.

La imagen calcográfica indica en qué parte de la decoración del inmueble estaban los medallones con los retratos del obispo Juan de Palafox y Mendoza, acompañados por una cartelera con algunas inscripciones, mismas que en determinado momento fueron retiradas. Por otra parte, en la perspectiva frontal del interior de la biblioteca se aprecian dos puertas: la primera sirve de comunicación para otros espacios, la segunda se le llama actualmente alacena, aunque por mucho tiempo se le llamó infiernillo, ya que los bibliotecarios resguardaban los libros que tenían que revisar por si tenía algún texto, frase o imagen que atentara contra las buenas costumbres y autoridades civiles y eclesiásticas.

En cuanto al espacio, solamente existía una mesa, tal como se aprecia en las estampas del grabado. La estantería contaba con una base de madera en la parte inferior del mueble para que el lector se sentara. Además, en la parte inferior se encontraba un espacio en el cual se podía guardar los objetos personales de los visitantes. Estos detalles nos dan una idea de la modernidad con que se diseñó la Biblioteca Palafoxiana en el siglo xviii.

Cabe mencionar que el piso no coincide con el que actualmente se conoce, es decir, ladrillo rojo con incrustaciones de piezas de talavera, llamado piso de petatillo. Detalle que posiblemente omitió el dibujante o el grabador, ya que tras la revisión de las estampas se percibe que los creadores dedican una mayor minuciosidad a elementos que consideran trascendentales, y no así a detalles secundarios.

La estampa que muestra una perspectiva hacia la entrada principal de la biblioteca nos ofrece otro tipo de información que intenta reconstruir el interior del recinto palafoxiano, en el siglo xviii. Por ejemplo, como se había mencionado, la existencia de algunos retratos de don Juan de Palafox y Mendoza, y unas cartelas que acompañaban la obra. Dentro de la biblioteca actualmente se encuentran dos cartelas de menores dimensiones que las que se muestran en la reproducción del recinto.

Para el siglo xix, con la finalidad de ampliar la estantería, se anexó un tercer piso con características neoclásicas que haría perfectamente juego con el resto del mueble. Motivo por el cual, no sólo se retiró el retrato del obispo y las carteleras, sino que más tarde se cambió por una escultura. Esto motivó que la parte decorativa del interior de la entrada fuera elevado al nivel del tercer piso.

Otro de los elementos que hay que tener en cuenta son los personajes que aparecen en escena, a simple vista vemos siete individuos que por su vestimenta se trata de colegiales del Seminario Palafoxiano, aunque algunos de ellos podrían tratarse de alguna autoridad que se encontraba en la librería. Ejemplo es el personaje cuya actitud denota el orgullo al mostrar a un secular la grandeza del recinto. En este sentido, hay que tener en cuenta que no sólo se encuentran personajes que tienen que ver con el ámbito religioso, sino seculares interesados en la consulta de los libros que se encuentran resguardados en el lugar.

Es conveniente señalar que si la Biblioteca Palafoxiana se distingue por tener la particularidad de que sus obras se encuentran en la disposición de acuerdo al pensamiento de la época, tenemos la oportunidad de tener una somera idea de las obras que se encuentran consultando algunos de los personajes en la escena. Muestra de ello, es el individuo que se encuentra en el segundo piso de la estantería, lado de la epístola del retablo. Las características del sujeto nos hacen suponer que el artista tuvo la intención de decir algo más en la representación de este personaje. La vestimenta, la actitud de búsqueda, y el retrato del obispo Juan de Palafox en un determinado espacio, sugiere que se trata de un custodio que tiene la tarea de controlar los textos divinos y humanos para el buen orden del acervo. Efectivamente, un bibliotecario que trata de buscar las obras de don Juan de Palafox y Mendoza. Hecho que puede ser factible, porque de acuerdo a la consulta del catálogo electrónico de la biblioteca, esta área corresponde a las obras resguardadas del obispo dentro del acervo bibliográfico. Asimismo, sus vestimentas denotan que son hombres cultos y de buena posición social que tenían acceso a la lectura de los libros palafoxianos. Por otra parte, los personajes que se encuentran consultando obras en el segundo nivel podrían ser los bibliotecarios y ser los colegiales que consultaban las obras de acuerdo a los horarios establecidos por la jerarquía católica.

 

CONCLUSIÓN

Aunque al grabado se le ha considerado como un arte menor, desde sus orígenes fue un mecanismo perfecto de comunicación que con el tiempo adquirió ventajas por su rapidez y reproducción a un menor costo, comparado con un libro.

La finalidad de esta investigación estuvo dirigida hacía un acercamiento a la Biblioteca Palafoxiana a través de la lectura de sus estampas calcográficas, que además de ser expresiones artísticas, también son una fuente de información para recrear una mínima parte de la vida cotidiana de la biblioteca novohispana.

Sin duda, los obispos Juan de Palafox y Mendoza y Fabián y Fuero conformaron el espacio que no solamente sería el semillero de la formación de los futuros sacerdotes, sino la biblioteca sería el espacio donde confluyeran las diferentes corrientes del pensamiento para la conformación de una sociedad culta en el siglo xviii. La búsqueda del conocimiento dentro de acervo palafoxiano fue posible tanto para los colegiales del Seminario Palafoxiano como para la comunidad secular; tal como se puede comprobar en la escena de los grabados de la que anteriormente fue conocida como la librería mayor.

En suma se puede decir que a pesar de las mínimas diferencias entre los detalles actuales y las imágenes de las estampas, es en general relevante que a pesar de tratarse de una representación de un espacio, los artífices intentaron recrear la importancia del espacio como un lugar donde se resguarda el conocimiento tanto divino como humano abierto tanto para los colegiales como para los seculares en cumplimiento a las ordenanzas de su fundador Juan de Palafox y Mendoza.

 

 

Bibliografía

Escritura de donación de los libros del Obispo Fabián y Fuero. Colección de Manuscritos. Biblioteca Palafoxiana. 31758.

Boadella Galí, Monserrat. Estampa popular, Cultura popular. Puebla: buap, 2007.

Fuentes Aguilar, Judith,. El retablo de la Virgen de Trapani de la Biblioteca Palafoxiana, una revalorización de su función. Tesis para obtener el grado de Maestra en Historia del Arte. unam, Dirección General de Bibliotecas Tesis Digitales, 2016.

Disponible eninternet: http://132.248.9.195/ptd2016/septiembre/505002561/Index.html [Consultado en junio 2018].

Donahue-Wallace, Kelly. “ Los grabados de la Biblioteca Palafoxiana en la ilustración” en Miradas a la cultura del libro en Puebla. Bibliotecas, tipógrafos , grabadores, libreros y ediciones en la época colonial. Marina Garone (editora). México: unam; Gobierno del Estado de Puebla, 2012.

Acosta Zamora, Elvia. “Custodios perpetuos de los libros de la Biblioteca Palafoxiana”, en 369 Aniversario, Biblioteca Palafoxiana. Editora: Diana Isabel Jaramillo. Puebla: Gobierno del Estado de Puebla ; udlap, 2015.

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