La música en la Biblioteca Palafoxiana

Rosa María Fernández de Zamora

Como es sabido, después de la Conquista, la música fue un medio muy importante que especialmente los religiosos utilizaron para la evangelización de los indígenas de México.

Así los franciscanos, dominicos, agustinos y jesuitas en las escuelas que fundaron pusieron especial atención en la educación musical de los indígenas a quienes enseñaron la teoría musical europea, a cantar en coro y a tocar instrumentos musicales para acompañar las voces, las procesiones y las representaciones teatrales. La música, el canto y los bailes tuvieron gran éxito en los actos festivos tanto religiosos como profanos.

Este fenómeno ha sido motivo de estudios significativos entre los que vale la pena destacar el de Gustavo Mauleón Rodríguez: «Páginas en movimiento: danzas, bailes y sones desde la Palafoxiana», publicado en 369 Aniversario Biblioteca Palafoxiana y el de Lourdes Turrent La colonización musical de México. Esta autora confirma lo que se ha mencionado: No hay duda que la música fue un medio para atraer a los indígenas a la nueva religión y que las escuelas anexas a los monasterios fueron el camino más útil para iniciar su conversión. Los indígenas demostraron tal capacidad para la música que los frailes los organizaron en coros y capillas.

La práctica de enseñanza de la música la tomó en cuenta Don Juan de Palafox y Mendoza al fundar el Seminario de San Juan y los Colegios de San Pedro para gramática retórica y canto llano y el de San Pablo para grados académicos, al que donó su valiosa biblioteca en 1646, además, dedicó sus mejores esfuerzos a terminar la catedral, que consagró el 18 de abril de 1649.

En 1648 Don Juan dictó las Reglas y Ordenanzas del Coro desta santa iglesia catedral de la Puebla de los Ángeles publicadas al año siguiente en 1649 por Juan Blanco de Alcazar, en las que se manifiesta el auge y el desarrollo que alcanzó la música catedralicia durante el siglo xvii.

Si bien estas Reglas son esencialmente de comportamiento durante los actos religiosos, en algunos ordenamientos hace referencia al canto:

57. En la Missa mayor, no se dexe de cantar la Gloria, y el Credo, assi mismoel Prefacio, y Pater Noster, y el Dominus vobiscum con su oremus, después del Evangelio, o el Credo: so pena de un punto.

59. Todos los Prebendados, sepan cantar, a lo menos aquello que a su oficio fuere necesario: combiene a saber, Capitula, Oracion, Lection, Credo, Prefacio, Gloria y Pater Noster…y el que no lo sabe, lo deprenda dentro de un año, y si pasado no lo supiere lo penaran, como pareciere.

La muestra de textos de música de la biblioteca, motivo de este artículo, comprende 41 títulos de impresos y manuscritos que van del año 1650, al año 1907. Se puede decir que no hay textos de la biblioteca de Don Juan de Palafox dado que él estuvo en México de 1639 a 1649 cuando regresó a España. La donación de su biblioteca de cinco mil volúmenes la realizó el 5 de septiembre de 1646.

Hay que recordar que la Biblioteca Palafoxiana que conocemos es obra de Don Francisco Fabián y Fuero, quien fuera obispo de Puebla y gran admirador de Don Juan. También donó su biblioteca e incorporó igualmente los libros de los jesuitas de Puebla cuando en 1767 fueron expulsados del reino.

Es de interés conocer en dónde fueron impresos, en qué años y qué tipo de documentos conforman esta colección, porque este acercamiento ayudará a valorarlos.

En cuanto a su lugar de origen, los 41 documentos musicales fueron impresos en los siguientes lugares: 15 en varias ciudades de España, seis en Italia, cinco en la ciudad de México, tres en Puebla, tres en ciudades de Francia, dos en Londres, dos en Ámsterdam, uno en Alemania, uno en Polonia y tres no tienen lugar de impresión.

Como se puede observar solo ocho documentos son de origen mexicano, entre los que se pueden mencionar los siguientes: Apuntes de música. Puebla de los ángeles, s/f; Cartilla que comprende el reglamento de coro y demás prácticas de la Sta. Iglesia Catedral de Puebla. Puebla: Imprenta de T. F. Neve, 1877; Los patriotas distinguidos de Mexico: canción marcial por D.R.Q. del acebo. Puesta en música a toda orquesta, y arreglada al piano-forte por D.M. Corral. México: 1810; y varias partituras de música para piano publicadas por H. Nagel.

En relación con su antigüedad, ocho fueron impresos en el siglo xvii, nueve en el xviii, 16 en el xix, uno en el xx y siete no tienen fecha.

Comprenden partituras, programas, invitaciones, libros, folletos y otros impresos; tratan de ópera, piano, canto. Algunos son únicos en bibliotecas mexicanas como las dos ediciones de Athanasius Kircher Musurgia universalis sive Ars consoni et dissoni in X libros digesta…, 1650.

La edición en español de la obra de Alexandre Saverien, Historia de los progresos del entendimiento humano en las ciencias exactas y en las artes que dependen de ellas a saber… Acustica, y Musica, Geografía…, Madrid, 1775, que existe en otras bibliotecas, pero en francés.

La obra de Carlos Camps Armet. Diccionario industrial (Artes y oficios de Europa y América) que comprende: Todo lo referente a los ramos de albañilería, cerrajería…, instrumentos musicales, de óptica…, Barcelona, 1890, con bellas ilustraciones.

Del conocido fabulista, literato y músico español, D. Tomás de Iriarte (1750-1791), en esta colección se encuentran: Colección de obras en verso y prosa. Madrid: Imprenta Real, 1895 y La música: poema, Madrid: Imprenta Real de la Gazeta, 1779, con bellas ilustraciones y con marca de fuego del Colegio de San Juan.

También existen tres ediciones de la famosa obra: Compendio mathemico en que se contiene todas las materias mas principales de las ciencias que tratan de cantidad que compuso el Doctor Thomas Vicente Tosca. Tercera impression. Corregida, y enmendada de muchos yerros de impression, y laminas como la verá el curioso. Valencia: en la imprenta de Joseph Garcia, 1757. El tomo 2 contiene Aritmetica superior. Algebra. Música.

Finalmente, la obra de Francisco Javier Cid sobre el poder curativo de la música: Tarantismo observado en España, dudado de algunos, y tratados de otros de fabulosos y memorias para escribir la Historia del insecto llamado tarántula, efectos de su veneno en el cuerpo humano, y curación por la música con el modo de obrar de esta, y su aplicación como remedio a varias enfermedades. Madrid: Imprenta de González, 1787. Incluye partituras de sonatas de tarantelas.

Hasta aquí esta breve mirada a la valiosa colección de obras relacionadas con la música que enriquecen el acervo de la Biblioteca Palafoxiana.

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