Homenaje

Armando Alanis Pulido

Soy un simple predicador en el desierto

de concreto armado

Yo no sospecho la razón de mi felicidad

Yo sé que me espían

Yo escribo en primera persona

Yo soy un pesimista que disfruta la vida

Yo tartamudeo

Yo estoy pensando lo mismo que tú en este momento

Yo no tengo remedio

 

Me da sueño leer mis poemas

y dormido sueño que leo

y leyendo se despiertan mis dudas y dudando escribo poemas

 

El autor se retrata con su perro

porque es su mejor amigo

Porque así podrá distinguirse

Porque se niega a escribirle un poema

Porque tiene dudas de quién le hace compañía a quién

 

Subraye la respuesta que considere correcta y envíesela al veterinario

 

Un miserable sandwich de mortadela

brilla sobre la mesa, ilumina el instante, emociona al hambriento

permanece tan fresco

Y provoca comentarios mordaces, parece reírse, inspira a un poeta,

espera impaciente, quisiera moverse, se aferra a su plato

 

La verdad es un error colectivo

al que me sumo por muy antisocial, o antipoeta que sea y procuro (porque es obvio que la poesía alcanza para todos)

reírme a mis anchas.

 

Todo lo transparente nos seduce

leo mis poemas tras la vidriera, ustedes saben que dijo las cosas tal como son; entonces a sabiendas de mi atrevimiento —a sabiendas de mis carencias—

Sigamos creyendo que en la poesía se permite todo

 

(Los títulos de los poemas son versos de Nicanor Parra.)

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