Crep├║sculo

(1944)

MARIO SATZ

Somos el mismo pájaro reptil flor hombre río; 

respiremos el olor de este último día entonces ¡respiremos el olor de este último feliz día entonces! 

Hemos llegado pájaro reptil
flor hombre río, hemos llegado a lamernos 

los ojos la piel el hueso y ahora todo se ha tornado
como un cuero bajo el sol, bajo el ávido sol descompuesto, embalsamado como un león, enjaulado como un leó en nuestras 

lámparas. 

Hemos desenvuelto todo el largo de nuestra lengua y ahora es demasiado tarde para guardarla, 

hemos pulido tanto las piedras que de tanto destellar nos ciegan. Pero sin embargo no es así, 

no es así oh flores oh reptiles oh animales, vegetales y piedras; sólo yo siento mi lengua petrificada como la corteza de un árbol 

milenario
sólo yo presiento que voy a secarme como la bella cáscara de la fruta 

que fui. Que fui. 

Me han llenado la cabeza de cenizas, tengo los números ¡tengo todos los números del mundo!
¡todos los números las 7 plagas del mundo!
¡Crash! 

He roto los vidrios de los muros: lagartos, a vuestras cuevas; perdices, a vuestro campo; peces, desovad nuevamente entre los 

corales.
Estoy arrojando la piedra, arrojo la piedra y no oculto la mano. 

Tampoco oculto que somos el mismo: pájaro, reptil, flor; estoy temblando junto a vuestros cuerpos, 

me duele la lengua me duele la cabeza,
porque sé que estoy muriéndome y vosotros no. 

Muerto porque sé que estoy petrificándome,
lentamente, de los pies a la cabeza; tengo los pies
fríos, sin el maravilloso fuego de la tierra que caliente mis dedos. 

¡Pero aleluya aleluya somos el mismo!
A esto estoy refiriéndome:
Mi labio es rojo y cálido como las flores 

y mi piel más bella cuando descubro las escamas de la serpiente, la pluma 

de pájaro entre los párpados que se levantan para
la emigración de los ojos; emigro, crepito como un viejo tronco 

en la última hoguera de este día.
Las cenizas no son ya un cuerpo extraño, 

los números han atraído más números.
Pero somos el mismo, el mismo en mi última gota de sangre. 

(Quito, octubre de 1966.) 

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