El libro de los espejos [fragmentos]

(1957)

ALEJANDRO CALABRESE

1. Los espejos son, en la súplica por las comuniones perdidas, 

las hebras moribundas de un sueño que intentó salvarse. 

5. La trama humana de los espejos es señal de alguna música migratoria. Su espíritu nace de la ceniza a pleno rostro, de alguna pintura enajenada de los sentidos que, al menos contacto con el vidrio, se derrumba cuando toma luz. 

8. Tomar luz y reflejar: acciones que enardecen a las beldades confundidas. Entre el halcón líquido y el mirlo sólido, siempre hay un espectro que transita por las caravanas de los besos desaparecidos. 

  1. Todo espejo es un espectro encadenado.
  2. Llamo espectro a la atadura de los ecos peregrinos que deambulan entre los objetos y su talidad, aunque el contrapeso del mundo se inscriba en las tinieblas de todo lo real, que permanece y nadie toca.
  3. Son representaciones macabras las que atemorizan nuestra facultad de conocimiento, llamada parte inferior de los espejos, cordón de la vacuidad, o madre urdidora de brumas corrosivas.
  1. En los espejos la luz compleja se simplifica por la carencia de finalidad.
  2. Pero en la interrumpida marcha nómade de la finalidad, hay un espejo que espera el día en que el milagro se produzca.

24. Toda distorsión en los espejos revela alguna jubilosa pesadilla. Cuando el agua en el cristal expulsa los remeros del sueño, y el vértigo fulmina los árboles sin medida,
la emoción y la destreza absuelven el gran filtrado de
sus pájaros, como si una chispa errante recobrara, en la deformidad, su terrena magnitud. 

  1. No nos pertenece esa oscura bendición que nos vigila en la distancia, no nos concierne ni esa diáspora, ni el ocio del azor. Sin embargo, hemos llevado un carbón diamante hasta la cima del conocimiento, armados sólo de ceguera.
  2. Los buitres esparcen el horizonte, aun cuando declina la conciencia, y los excavadores de la identidad trabajan en el agua fluyente y detenida.
  3. El agua inmóvil y flamígera.
  4. Surgido de una hipótesis insostenible, en el principio fue el espejo.
  5. Arriba no es refulgente, abajo no es umbroso. A la izquierda es diestro, a la derecha es siniestro.
  1. Todos los espejos tienen ventanas. Poseen en su interior agujeros por donde pasan, engrillados, los rayos del sol.
  2. Un espejo no es otra cosa que una dignidad desnuda, que forma parte de las dignidades sobrias; desnuda, es decir, sin vestidos ni ungüentos.
  3. No es necesario que haya dignidades desnudas, puesto que hay obscenas y sobrias; todas las dignidades disfrazan su corporeidad con una túnica por rostro, que se extiende como una larva sobre los ojos, para dejarse definir.

56. Pero se puede decir que los espejos pueden nacer y morir de una vez; no nacen más que por fecundación repentina, y no mueren más que por infame omisión; al contrario, las otras dignidades nacen y mueren por indiscreción, intrusas en los abalorios de la existencia. 

66. Los niños inconclusos boqueado su pregunta acribillada, con el mismo enojo fascinante por los juegos que abandonan, que repudian, les contagian esplendor. 

(2009.) 

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