ANTOLOGÍA

Selección por Miguel Ángel Andrade

Gabriela Puente

el destrazadero

(cuaderno de los ya ni modos)

[2000]

 

los pequeños ya ni modos

 

III

 

la muerte

puede llegar pronto o tardar.

De cualquier modo, siempre

me va a encontrar aquí,

haciendo lo que no debo

y sin haber hecho lo que tenía que hacer.

 

 

destrazadero I

 

borra mi corazón

me lo has destrazado

¿tú lo trazaste?

estraza pa´las semillas

y los chiles y las vísceras

estraza en el baño

del mercado

estraza en el baldío

de los puestos de comida

estraza para en

volver

                                                contigo

envuélvelo para llevar

quizá para la perra

 

el estraza por kilo

para las tortillas

yo        soy tortilla.

 

 

insisto en hacer el amor,

y resulta que se dice sexo;

luego digo tomar,

y es chupar.

después de chupar,

todos quieren coger;

y cuando yo quiero,

prefieren chupar y bailar.

al final, si quiero coger,

prefieren hacer el amor.

 

 

zum vida me

zumzum           zum atraviesan los autos se corretean zum todos con prisa zumzumzum        zum ocho de la mañana zum zum la hora carrera, los tacones corren zum con los niños que también corren y lloran zum zum, los trajeados zumzum ya sudan, zum los niños a las escuelas, los trajeados a las órdenes de otros trajeados que están a las órdenes de sus esposas y de sus amantes y de sus madres que obedecen al televisor y a dios zum que está a mis órdenes zumzum que le hago caso al demonio              zum.

 

 

necrología

[2005]

 

obituario

I

quisiera morir,

por tanto amor perdido,

y lágrimas.

y

antes de mi entierro

quiero que

te encierres en mi ataúd.

te frotes, me frotes

nos vengamos, nos besemos,

y me digas adiós.

 

 

II

 

regreso a las cajas

vacías de los muertos

me encerraré en sus maderas

hasta pudrirme con ellos

y olvidar tus tobillos.

 

 

III

volver

a la oscuridad,

clavarme

en tus huesos

de arena muerta.

 

besar entonces tus hombros,

sólo por bonitos.

 

te lo mereces,

por tu virtud callada

de no abrir la boca.

 

 

IV

de cada gajo de tu piel

voy a robar el olor,

 

hacer un amuleto

que me salve

 

si tienes prisa

por irte.

 

 

agonía perpetua

I

salados los ojos me duelen,

los milagros caducaron.

 

intento-fallo, intento-me acobardo.

 

¿la muerte me persigue

o yo a ella?

 

un tartajeo, el peso del temor.

chillo, me doblo,

en mí misma me cobijo.

 

no respiro, no pienso,

no me asombran mis cenizas.

 

II

el corazón, oblea

que se desteje y

expira en la misma sal

de mi agua que se agota.

 

ahora

            suplico,

                        ruego,

                                    imploro,

                                                invoco...

 

ver la sombra de tus alas a lo lejos.

 

 

III

recomienza mi pequeña muerte.

infinita,                        dolorosa,

plegaria hacia tus ojos.

 

el insomnio,

atraviesa la noche;

repite tu nombre

y detiene tu aroma.

 

el destino es la aguja

que penetra y duele;

 

yo soy hilo, el hilván delgado,

quebradizo...

 

mastico la tela dura, impenetrable

de los amores, los besos...

 

 

IV

los demonios continúan,

los terribles, internos

paseos por la casa.

 

la paz que el alma

no conoce, llegará.

 

 

V

tengo sólo las alas,

el hueco en el pecho

un grito

y el amargo martirio.

 

me vuelvo sangre

que cuando cae          respira,

 

descubro en el suelo

la noche vieja de soledad maldita.

 

 

VI

los pies clavados al cemento,

las mismas lágrimas inútiles.

 

los sonidos bajo mis pies son extraños,

desconocidos, ¿son nuevos estos pasos?

 

tengo miedo,

¿me lo quito?

 

gotas agonizan,

me estremezco.

 

aire oscuro, maloliente

brota de mi pecho,

 

nos miramos a los ojos de cristal rojizo,

maldiciendo nuestros alientos envenenados.

 

 

VII

con la sed fúrica del defraudado

me embriago de tus lágrimas

que serían su alimento.

 

sangre, vena cava, aorta,

pulpa rojiza, sangre oscura,

seca, regada.

                                                                          sangre azul.

 

metálico olor: el cobre.

costra, gotas de sangre,

luego carne.

 

muerdo tus muslos, me libero

 

 

VIII

llevo la carne metida en mis uñas,

 

vuelvo a la calma,

duermo como ángel,

tengo sueños,

despierto y aún son ciertos.

 

el jugo en mi boca,

los últimos instantes.

sólo robo lo que es mío.

 

 

¿ retorno ?

ya no estoy aquí.

 

floto sobre las obleas

del tiempo.

el latido de la tierra

es otro

y el viento se detiene

en mi piel.

 

¿he vuelto?

no, hoy no he vuelto.

 

los sonidos son foráneos,

 

el perro se ha vestido de polvo

y me olvida.

 

 

papelera

[2007]

 

la cortina

de tus faldas solteronas

nubla el cuarto, la ventana.

y yo floto.

de tus caderas, soy el péndulo.

 

 

barro

soy tierra,

me mojo en tu humedad

en el agua de tu cuerpo;

me vuelvo lodo.

soy barro,

miento lo que no soy,

moldéame, juega,

haz de mí varias versiones

vete,   

déjame secar

                                                convertida en lo que quieras.

 

 

humedades

I

la noche casi acaba

y no se ensucia

el silencio me aturde

 

la falta de olores           de cuerpos

 

deberías aparecer

venir

curvear tu cuerpo y gemir

mientras dejas

tu humedad

en mí.

 

 

II

espero me abraces

 

se abracen las piernas

 y el encanto

nos coma las pieles.

 

 

III

en la hospitalidad de tus piernas

el tiempo se mide en gemidos

 

tu rostro

se transfigura

con cada grito

 

ahogo mis ojos

en tu ombligo

que se abre un instante

 

parpadeos de tus ojos caen en trozos mojados.

 

 

poeta de cuerpo entero

este cuerpo

con el que amo y quiero asesinar

es la olla express

que hierve,

bilis, mal de amor y ácido.

 

lo sé, todos me huyen;

el vapor de mis manos

oxida su piel.

 

este cuerpo

se estruja muy temprano

solo                  se arrodilla

frente a el escusado,

para el vómito amargo y amarillo.

 

después destila tinta sobre papel,

y cicatriza por dentro.

 

pero, este cuerpo,

qué bien, no es eterno.

 

 

una línea

dame una

                        línea

                                    de teléfono

                                    una de polvo

 

el teléfono está muerto.

una línea del poema

 

línea de polvo

                        y el poema está resuelto

 

una línea

para morir

en la línea

                                                del poema

                                                            y volver al polvo.

 

 

c a s a-m e-e n t e r o

 

del desmadre

uno se cansa

                        lo abandona

                                    y se casa

 

luego la casa

            ya cansa

                        buscas

                                    y sales de caza

 

ya de todo hasta la madre

puedes decir: “quédate tú con la casa”

 

 

de pronto mi piel se eriza,

sudo, y mi garganta se torna caliente;

te posas en mi cuerpo

y todo sube, flota hacia mi cabeza.

empiezo a gemir.

 

no es que me excites.

 

es que quiero vomitar

el puto alcohol que traigo dentro.

 

 

d e s e q u i l i b r i o

sostén ahora el tiempo

y equilibra la mirada

no tengas prisa, detente

no beses su aliento

respira y no mueras

mantén la cordura

no veas hacia adentro

lávate los dientes.

 

gobierna tu alma

frena tus impulsos

no corras descalzo

ya no te derrumbes

ya no llores más

no tomes su copa

respira profundo

sostén ahora el tiempo.

 

 

malolordeflor

olor de agua sucia de flores de días envasados tallos atrapados en la peste la huelo y la vuelvo a oler me es familiar como los piquetes en las plantas de los pies como las raíces de los árboles bajo el pavimento y haciendo rebotar los neumáticos y rebotando el corazón y los sentidos anclados a la incertidumbre voy a buscarte el pavimento me absorbe y fluyo de él ante tus plantas los ruidos distraen estás esperando se ha hecho tarde espero y no es nada espérame llegaré si no atropello la gente me mira y la reto me reta necesito atropellarlos que se callen no interroguen con sus ojos los asesino con los míos mal olientes del color del agua de los rabos de las flores que por encima van bien el sonido del silencio y los ruidos del silencio y el silencio en sí me arrulla me tejo en mis manos me abandono me olvido en el florero soy el agua de las flores no marchitas y que apestan de las flores estancadas y que yo condené a la muerte en el florero las flores tragan su olor y se marchitan para no seguir escuchándome para no seguir mi olor y el suyo es mi odio que se acumula el tuyo que cae en mi cabeza el reloj que aniquila mis palabras el perro que ladra en la azotea la ambulancia vacía ensayando tus ojos que me esperan la incertidumbre de no saber quién me espera no me moveré esperaré los días las cenizas las arrugas las goteras que se caiga la losa que sea de noche vengan los perros me rescaten se coman mis pies en su hambre ver tus ojos en su chal de arrugas mejorar no cortar mis manos dominarlas se rompan mis uñas se las coman las ratas también la lluvia la otra gotera se seque no se moje se agote ya no voy a esperar voy a abandonar la pluma callar las voces que me convenzan apagar el motor desconectar los cables y huir otra vez hacia tus ojos con mí mal olor de flor.

 

 

patadas bajo la mesa

(de mi Yo poético a Nadie)

 

a mitad de la noche de nada sirven los padres de nada sirven los santos los rosarios los rezos a las comuniones indulgencias plenarias a mitad de la noche cuando al pecho le duelen las lágrimas y castañea los dientes a mitad de la noche cuando al piso las rodillas tocan el infierno

 

 

patadas bajo la mesa a callar patadas a la autoestima aprender callar insultos callamos duelen las espinillas moretones Nadie debe hablar con bocallena los insultos patadas bajo la mesa cojos moretones mudos y calladitos no decir no pasa nada por eso Nada se llora y orina los pantalones de quien la sienta en sus piernas orinar a tus macetas que no pasan del corredor orinar

 

 

orinar como abrir la llave como vaciar la botella como pa llenar el vaso orinar los litros desparramarse desdoblarse la vejiga salirse de los riñones orinarse como llorar mujeres orinar y llenar las copas orinar ojos llorosos en la orina orinar orinar tu recuerdo orinar en cuclillas orinar piernas dormidas orinar sobre los orines orinar lo que no tiene caso orinar tu borrachera fuera de la bacinica

 

 

camíname los pies bocarriba camíname la boca de mentiras camíname la sangre pesada la bilis camíname arrastrando tus pies camíname sin huellas que ya mero me voy y no las quiero el cenicero se llena y es la hora mi sangre apesta y es la hora las huellas de las uñas y es la hora sácale punta al lápiz que ya no hay tiempo es la hora es puntual y ya es la hora

 

 

Nadie no da la mano a Nadie no da pié a Nada dudo de mí luego le creo a Alguien que no soy Yo inventa en mis oídos lo que yo repito hoy gabriela ya se dice sus dolencias con todas sus minúsculas

 

 

Uno se viene diciendo de la mañana a la tarde que de los males el menos porque cuando llega la noche es cuando Uno se está mal... y es por las noches cuando Uno se está mal porque de día solo se está malinformado malatendido malcomido malvenido maldicho malherido malintencionado malformado maloliente maltendido malversado maladiciente malaconsejado maldecido malvivido malvendido maltratado malagradecido maldito malaventurado malacostumbrado a pasarla mal y malencarado Uno se viene diciendo de la mañana a la tarde que de los males el menos porque cuando llega la noche es cuando Uno se está mal

 

 

Lopeorquepuedepasar aún no pasa Ya no fue tan puntual

 

 

para casi todos

[2010]

 

los enamorados…

pobres de los enamorados

los que besan y entregan todo el beso

los que no faltan a la cita

 

pobres de los enamorados

porque

siempre

tienen

a un pobre enamorado que los ama

 

 

nos sucede

            nos abandonan            creemos no merecerlo

nos hundimos en la más espesa mierda

salimos sentimos los olores del aire

escuchamos una voz que nos regresa a lo hermoso

un viaje en metro un puente peatonal un poste descascarado

 

un beso

nos enamoramos         caemos            nos sumergimos

nos desilusionamos                  morimos

 

              revivimos en el mismo amor podrido y cochambroso que nos engancha la piel

 

esperamos volver a morir

 

 

para irse desdiciendo en la incoherencia

 

 

en los sueños uno logra lo que quiere

tú eres una pesadilla

 

Selección: Miguel Ángel Andrade

Marzo 2021

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