Carmen Parra. La innovación de la tradición

Germaine Gómez Haro

Carmen Parra es una pintora excéntrica —al margen de corrientes, temas de moda y preocupaciones teóricas— que sin cesar ha forjado su trayectoria basada en un rico pasado cultural mexicano y un complejo imaginario social que se ha generado.

La relación con el inventario artístico y arquitectónico ha sido clave y formativa en su identidad como artista. Desde su infancia la introdujo su padre a la cultura virreinal y como joven profesional con estudios en antropología le apasionó el arte popular y religioso; hoy en día sus intereses siguen girando en torno a la cultura visual de nuestro país.

Si bien su obra ha tenido múltiples enfoques e incluye excursiones a la fauna autóctona mexicana en su labor enfocada a la mariposa monarca, su especialidad ha sido pintar ángeles, retablos y figuras religiosas. Con una resolución formal equilibrada que se compone de un control cromático, expresividad en su pincel, trazos y gestos, su obra tiene un carácter exuberante que remite a la cultura popular y a la tradición plástica virreinal.

No obstante, su pintura es moderna y su sensibilidad contemporánea, es una mirada hacia el pasado que configura un imaginario social actual. Parecería una paradoja, pero, más bien, es una labor centrada en la innovación de la tradición dentro de un marco referencial y formal contemporáneo. Incluso los cuadros y esculturas que están basadas en obras históricas tales como el Altar de los Reyes en la Catedral de la Ciudad de México y los retablos de Tepozotlán, tienen una dimensión modernista.

Los ángeles junto con su carga simbólica religiosa transcultural y transhistórica, son también imágenes que en nuestra cultura secular conllevan signos basados no tanto en la devoción y ritual sino en materias subjetivas. Junto con representar figuras del panteón que funcionan como mensajeros divinos y defensores de la fe, en marcos seculares son también figuras poéticas, evocadoras de múltiples experiencias que quizá poco tengan que ver con la religión institucionalizada y más con un liricismo y espiritualidad.

La memoria cultural es el motor de su gran aventura plástica

Carmen Parra nació en la ciudad de México y es una de las artistas plásticas contemporáneas más significativas del país. Estudió en el Teatro Estudio, escuela creada por su tía Alicia Rodríguez Peña y por el escritor y cineasta Alejandro Jodorowsky. Continuó su formación en la Escuela Nacional de Antropología e Historia, en la Academia de Bellas Artes de Roma, la Escuela de Artes Plásticas La Esmeralda, en la ciudad de México, y en el Royal College of Arts de Londres. Es una conocedora de los estudios más importantes de la gráfica en el cine.

En 1966 realiza su primera exposición (Carmen Parra, dibujos) en la Casa del Lago. Ha diseñado escenografías para diversos espectáculos, siendo el más importante la puesta en escena Don Giovanni de Mozart dirigida por Jesusa Rodríguez en homenaje a su amiga Fiona Alexander, y que se presentó en diferentes teatros de Europa. Ha realizado más de veinte exposiciones relacionadas con el arte virreinal, siendo una de las más destacadas su obra antológica Memoria barroca, la Catedral de México, en el Palacio de Bellas Artes, dentro del Festival del Centro Histórico, en 1993. En 1997 creó El Aire Centro de Arte, espacio alternativo e independiente cuyo objetivo es la promoción, difusión y gestión de proyectos artísticos y educativos.

En 1998 expuso La traducción del retorno en el Centro Cultural Conde Duque de Madrid, para la conmemoración del cierre de Madrid, Capital Iberoamericana de la Cultura.

En 2004 realizó la exposición itinerante Visión del Arte Virreinal, una muestra con técnicas digitales impresas en telas de gran formato, que la llevan a ser la primera artista que elabora una propuesta de arte público que se exhibió lo mismo en México que en Perú, Brasil, Bolivia y Paraguay.

Mariposa Monarca, polvo de estrellas cuenta con más de treinta exposiciones por el mundo, entre ellas la del Instituto Mexicano de la Cultura, en Washington; la del Canadian Museum of Nature, en Ottawa, y la del Museo Nacional de Antropología donde también participó con la ambientación para el Día Mundial del Medio Ambiente. Participó en la Expo Aichi en Japón con una instalación para el pabellón de México que recibió dos reconocimientos (medalla de oro y plata) dentro de su categoría.

En 2007 expuso Oda a Eiffel en el Museo Nacional de las Culturas, y publicó el libro del mismo título, que fue presentado en mayo de 2009 en el Instituto de México en París. En 2010 organizó, con catorce artistas de Tizapán, la exposición Tizapán ecléctico en el Estudio Loft.

Ha creado varias asociaciones: Monarca a.c.; Sociedad de Amigos del Centro Histórico de la Ciudad de México, Oaxaca, Puebla, Tulancingo Hidalgo; Sociedad Taurina Albero, Conservación Humana a.c.; Fideicomiso para la Salud de los Niños Indígenas de México.

Carmen Parra tiene una larga trayectoria en temas relacionados con el patrimonio cultural y natural de México. En sus múltiples exposiciones ha intentado, con éxito, romper la distancia que existe entre el presente y el pasado a través de un grafismo y un juego cromático característico en su obra. Su trabajo se ha exhibido en museos y galerías de Brasil, París, Alemania, Estados Unidos, Canadá, Venezuela, Colombia, España, Perú e Inglaterra, entre otros países. No es casual que se le conozca como La Polígrafa, pues en su trabajo ha tocado múltiples temas. Su preocupación por la memoria cultural ha sido el motor de su gran aventura plástica.

Puntos de venta